ATRACO A LAS 3

Por , 3 junio 2011 13:19

AtracoALas3

Fernando Galindo: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”.  Esta retahíla le suelta, entre babosas reverencias, rastrero y esperpéntico, cuando entra, a la atractiva Katia Lorenz (la vedette de los 60, casi interpretándose a sí misma), en la sucursal del banco en que trabaja con ahinco, el personaje que interpreta magistralmente el tristemente desaparecido José Luis López Vázquez, en la película Atraco a las Tres (José María Forqué, 1962).Esta maravillosa película retrata el sueño de un grupo de perdedores y mediocres empleados de una sucursal bancaria de salir de su anodina y paupérrima existencia, llevando a cabo un atraco en su propio lugar de trabajo.  Así, de forma inteligente y extremadamente cómica, se cuenta esta farsa con inspiración en el cine negro americano, las peripecias de la preparación y puesta en marcha de este atraco imperfecto. El elenco de actores que comanda López Vázquez: Cassen, Gracita Morales, Manuel Alexandre, Alfredo Landa y Agustín González (¡vaya equipazo!!);  desarrolla de forma enternecedora los distintos personajes que se dejan convencer por el soñador Galindo para dar el paso hacia su dorado particular lejos del opresivo ambiente que establece el tiránico director del banco.

El minucioso plan se frustra justo en el instante final cuando, unos atracadores auténticos entran en escena, avisados por la pérfida Katia, a quien Galindo, con la esperanza de impresionarla, había confesado sus intenciones: el colmo del despropósito.

Igualmente esperpéntico, aunque no tan cómico resulta el Atraco a las 3 perpetrado, según el plan trazado, por la Junta de Gobierno del COAH (con su propio Galindo) en la Entidad para la que, supuestamente, trabajan (es decir, sus asociados), decretando una subida hasta el doble de las cuotas anuales que soportamos los colegiados sobre las del año anterior y un cambio en la formulación de los costes de visado que ha incrementado los mismos en torno al 30% respecto al año 2010 y que nos sitúa muy por encima de los costes de los Colegios vecinos de Sevilla, Cádiz o Badajoz.
Como suele ser habitual con las decisiones injustas, esperando a la previa a Nochebuena (otras veces es justo antes de las vacaciones de verano o Pascua, antes de un puente…) se circula el resultado de una Asamblea, muy lejana al quórum y llena de agradecidos del Régimen en la que se aprueba este atropello.

Con esto, nos vemos asfixiados desde nuestra propia Casa, en una época en la que el trabajo escasea, en el mejor de los casos, o se ha mudado a otros campos, en otra parte (enseñanza, gestiones varias o, incluso, hostelería) o a otros países (la emigración parece el único camino para los que no están agarrados a la Administración o a la política, o a las dos cosas). En un tiempo (y van ya tres años) en el que el promotor es una especie extinguida, el banco ha quedado como un mueble donde sentarse y los clientes particulares organizan subastas de esclavos para contratarnos servicios, casi siempre, faltos de interés como informes, certificados de solidez, proyectos de cobertizos en el campo o legalizaciones de piscinas y trasteros.

A este grito de los oprimidos de la crisis responden, cínicos, los gerifaltes en vigor, que estamos tirando por los suelos la profesión al rebajar los honorarios. Claro está, lo esputan desde sus calentitas poltronas de funcionarios viejos y sus cargos de altas dietas, en una dimensión paralela, muy distinta al mundo exterior de los que están en la calle con el culo al aire.  Son los mismos adocenados, porque siguen siendo los mismos, no sé aún cómo, que no han hecho nada contra la libertad de honorarios, contra la merma de competencias profesionales, contra el incremento brutal de la responsabilidad legal que asumimos firmando y los que no se enteraron de que viene una legislación (Plan Bolonia) que hace desaparecer la carrera de arquitecto como hasta ahora la venimos conociendo. Los mismos que, hartos de comer a nuestra costa, se durmieron, ebrios de poder y avaricia, mientras el mundo real estaba mutando hacia una realidad mucho más visceral y menos etérea.

Muchas son, por fin, las voces que se van rebelando contra esto, que denuncian el atraco perpetrado (aunque se trate de silenciarlas con promesas o amenazas). Pero, como decía GóngoraAnde yo caliente, ríase la gente. En el fondo casi da igual, si esto sigue así, si no se hace nada, pronto no habrá arquitectos a los que putearCronos habrá devorado a sus hijos.

MAÑANA MÁS

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4 Responses to “ATRACO A LAS 3”

  1. Enrique dice:

    Muy bueno, crack. Hay poca gente que, en estos tiempos que corren, se atreven a cuestionar los designios de los poderes fácticos con tanta valentía.

  2. jpgalan dice:

    A Enrique:
    Ahí estamos, poniendo nuestro granito de arena contra tanto abuso. Gracias por tu comentario.

  3. María dice:

    Valentía….!!!!! para todo???? Personas como tú quedan pocas…ánimo…

  4. jpgalan dice:

    A María:
    Bueno, valentía para todo no, todos somos cobardes en algo, tenemos nuestros miedos y nuestras fobias, fruto de nuestros complejos. Desde luego miedo a denunciar, a protestar o a señalar lo que no está bien, no. Creo que hay muchos como yo y cada vez va a haber más.
    Gracias por tu comentario.

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